Los directores de la Astilla en el Ojo hoy son dos jóvenes egresados de la Licenciatura en Comunicación e informática Educativa. Por un lado, Julián Salazar, fundador y dueño, es un apasionado por el diseño, aunque por vocación su anhelo era estudiar psicología, de alguna forma en la comunicación encontró una vía para desarrollar su propio lenguaje. Y por el otro, Maria Alejandra Grisales, una joven que por azares de la vida llegó  a Pereira a cursar la universidad; la carrera que más se ajustaba a sus búsquedas personales relacionas con el periodismo fue, efectivamente, la Licenciatura en Comunicación.

Como idea, La Astilla en el ojo es el resultado de un ejercicio de clase que quiso trascender las aulas. En una primera fase originaria surge como una revista Online. Era 2011 y lanzaron la convocatoria digital para una publicación digital que podía incluir desde literatura, arte, fotografía, periodismo y una gama amplia de lenguajes artísticos. En ese tiempo estaba conformado por varios compañeros de ese mismo programa, pero  a finales de 2013 el enfoque de ésta se modificó porque identificaron que su potencia gráfica y editorial era llamativa para otros, fue como la misma gente empezó a solicitar de sus servicios para crear marcas e idear productor de manera digital. Entonces de ser solo una revista pasaron a ser un colectivo de comunicación que creaba marcas para empresas.

Su hogar, en un principio, cuentan que fue haber hecho parte de ParqueSoft, entre 2013 y 2016, allí recibieron herramientas para poder capacitarse en la ruta de emprender, de formar empresa, y eliminar definitivamente esa idea de “trabajar para”.

 

Tender puentes

Ya constituidos conscientemente entendieron que esa convocatoria que emprendían en la revista resultaba formando una red de creadores que ya identificaban y que con ese directorio artístico podrían empezar a conectarlos con empresarios, tenderían entonces un puente entre dos sectores que generalmente era difícil que se encontraran por las naturalezas mismas que los constituyen. Siguieron creciendo en formación tecnológica y finalmente se constituyeron profesionalmente como Corporación en 2016.

Después de 8 ediciones de la revista,  y habiendo ganado Concertación del Ministerio, emprendieron lo que sería el primer ciclo de temporadas, adheridos a lo que  la revista y la corporación como tal, integrando todo en un solo evento. Nace entonces La Temporada Surrreal, un encuentro para visibilizar a los creadores, para conectarlos con las marcas 2 días para la creación: uno desde el formato de foro charla y el otro en ciclos de formación de talleres, ambos en tres líneas principales, Periodismo de cobertura (por Baudó Agencia Pública), publicaciones independientes (Luz de Luna Editores) y Producción audiovisual en la industria (Oro Pictures, Bogotá).

La Astilla en el Ojo, atesora una  colección de estrellas: ese directorio de artistas; estrellas que por sus sensibilidades creativas brillan con luz propia y le aportan un trozo de luz al foco artístico de la región.

Aunque ambos no pudieron estudiar la carrera que soñaban concretamente, estar en la UTP, a Julián y Alejandra les brindó la oportunidad de conocerse, de estudiar una carrera que se supo enfrentar a las TICs desde la comunicación como un vehículo de transformación,  les dio, además, herramientas base que consideran fundamentales para poder responder a todos los retos que les supuso emprender un proyecto propio que ve el arte y la cultura como un foco de desarrollo.