Sandra Patricia Velásquez es una mujer que se mueve en el sector  bancario, desde muy niña en su cabecita ya estaba definido porque sector se movería.

En el año 1985, siendo de la ciudad de Armenia, viene a Pereira a terminar su último año de colegio, y al año siguiente  entra a estudiar la Tecnología Industrial, tres años después se graduada, y por fortuna, comenta que entró a trabajar en la entidad bancaria Concasa; esa fortuna de haber conseguido empleo tan rápido la adjudica en parte a ser egresada de la UTP porque serlo representaba un gran referente en el mundo laboral. Empezó como visadora y tan solo un año después  de entrar a trabajar terminó siendo Gerente de la misma empresa, donde estuvo un periodo de 9 años.

Tiempo después se trasladó a Bancafé en donde también se desempeñó como Gerente, allí estuvo solo tres años. Más adelante pasaría a ser gerente de Coasmedas en el año 2002. En ese tiempo ya contaba con una segunda carrera, se tituló como Economista de la Universidad Libre, confiesa que de alguna forma esa carrera fue muy fácil “Para mi esa carrera fue como un paseíto porque yo ya traía muy buenas bases desde la UTP”.


Sus periodos en las empresas, explica, son periodos largos “Siento que cumplo procesos en la empresas, donde llego para aportar y cuando siento que ya termine mi cicló allí, emprendo otro camino”, explica, puesto que en Coasmedas estuvo 9 años. Luego se dio la oportunidad de descansar dos años, para en 2013 entrar a la Cooperativa FAVI. Curiosamente, Sandra se enteró de esta bacante gracias a un correo de la Asociación de Egresados UTP, y es que aunque después de egresarse no volvió tanto a la U ella seguía conectada al campus a través de la Asociación, siendo asociada de la misma y asistiendo a los talleres que ésta brinda.
Aunque FAVI esté inmersa en el sector privado, ésta tiene un espacio en la universidad así que eso a Sandra le generaba mucha ilusión, porque de alguna forma era volver más directamente a estar en la UTP.

Se tiene orgullosa de FAVI por esos 35 años en la universidad, por ese valor de la confianza que tanto impulsan, porque desde su llegada hace 5 años han duplicado las afiliaciones , han mejora su imagen corporativa y porque hoy por hoy están trabajando en  crear su propia banca virtual.

Ella no lo llama emprendimiento, en palabras suyas es “mística de trabajo”, es ganas y es no conformarse, es buscar más, y demostrar que se puede ser mejor, con sacrificios, por supuesto, pero logrando a largo plazo grandes ganancias.  En esos periodos de trabajo, Sandra no solo laboraba y estudiaba sino que también era madre y constituía una familia, el pilar de su vida.

Para Sandra la universidad, sin lugar a dudas, es la empresa más importante de la región, es la empresa que le brindó las herramientas para hoy salir adelante y que hoy tiene la capacidad para impactar a muchos otros sectores.