Jhon Alexis fue el ejemplo de la clase. La motivación y las ganas de salir adelante, de superarse, de estar siempre al frente, lo llevaron a ser el mejor y el más destacado de su clase. Se becó toda la carrera y no paró hasta conseguir todo lo que se había propuesto. En su camino académico, lleno de excelencia, conoció el amor y los logros fueron mayores.

Ingresó a la Universidad Tecnológica de Pereira con el sueño de ser científico. En Ingeniería de sistemas conoció un mundo impensado. Se enamoró del campus, de la que sería su esposa y de la carrera. Empezó a crear semilleros como quien diseña un video juego más. Fundó Company, semilleros de software libre y de desarrollo de videojuegos. En ese tiempo, nació la idea de realizar algo para las personas con alguna discapacidad.

El proyecto Iris les permitía a los ciegos ver con las manos. Fue tesis laureada. Luego, fue creciendo el proyecto y con el apoyo de Compusot lo hicieron realidad. Fundaron la empresa llamada Ducto y el dispositivo pasó de ser una idea a un objeto real. Adicional al manejo de la compañía se desempeñó como docente de la universidad.

Jhon buscó la manera de seguir formándose, de seguir buscando el sueño de ser científico y lo consiguió. Una beca,la Fullbright de ciencia y tecnología, le dio la oportunidad de estudiar en el exterior y volver como doctor. Durante su tiempo como estudiante extranjero en Maryland trabajó en el Laboratorio de computación e interacción. Luego, varias empresas de California se pelearon por ficharlo y cumplió su sueño de laborar en Sitius Park. Pasó después a Yahoo, otro gigante de la computación.

En su regreso, le devolvió a Pereira lo que le había brindado. Dio asesorías a empresas sobre el manejo de datos, sobre cómo extraer conocimiento de grandes volúmenes. Hace un buen tiempo se dedicó a ejercer la docencia en la universidad de Los Andes en Bogotá.

Ahora, vive orgulloso de lo que consiguió, de luchar por sus sueños y lograrlos, y sobre todo, de ayudar a las personas que tienen necesidades especiales.