Mercado Agroecológico UTP Alimentos para la vida es un proyecto que nace hace  aproximadamente 8 años y nace con la inquietud de generar un espacio alternativo para procesos de comercio  más justo, más incluyente y sobre todo más cercano con las comunidades campesinas de la propia región, dado en el marco de la misma  universidad. Aida Milena García Arenas, junto con un grupo de amigos decidieron meterle la ficha a este proyecto, que más que una iniciativa era una manera de ayudar a potenciar el mercado campesino  y la comida natural producida en Risaralda. Y específicamente en Aida surgía como una especie de pulsión por tender un puente entre los productores de comidas agroecológicas y quienes querían tenerla pero no lograban encontrarlas.

El proyecto arrancó con  seis productores agroecológicos, “Entre los fundadores se encuentra Don Ubaldo Garzón, Doña Luz Marina, la Familia Los Genaros   y alrededor de 10 personas más que se involucraron por su trabajo artesanal” explica Aida. Y logísticamente lo ejecutaron con el préstamo que le hacia la Vicerrectoría de investigaciones de facilitar tres carpas. Los espacios se daban entre dos a tres veces en el año, pero por su carácter diferencial, empezó a tomar mucha más fuerza y reconocimiento y empezaron luego a desarrollarse 1 vez al mes.  Aida no caminaba sola, en ese proceso ya de ejecución la acompañó Juan Sebastián Barrera profesional de proyectos de gestión ambiental.

Con el desarrollo de los mismos encuentros, este espacio fue profundizando más hasta volverse no solo un espacio comercial sino un sitio de aprendizaje, de diálogos de saberes, de conversaciones entre múltiples actores que izan la bandera de protección ambiental, teniendo reflexiones importantes alrededor del conocimiento de la tradición y el conocimiento científico.

 

Este proyecto de Aida le facilita a la ciudad acceder a un mercado diferente, natural, responsable y sobre todo, que apoya un sector que en el país ha sido tan golpeado como lo es el sector campesino. Para ella haberle dado este hijo a la universidad, como lo es El Mercado, precursor en la región, es una forma de retribuir todo lo que le brindó a ella cuando fue estudiante y aún hoy en todo su proceso laboral y personal.