Para Adrián Cardona hablar de la universidad es como hablar de su casa. Desde que nació, Adrián vivió su infancia en los predios de la universidad ya que sus padres vivían en una finca que limitaba entre las franciscanas y el Jardín Botánico. Además de eso, el historial de egresados de la Universidad Tecnológica en su familia es amplio. Jugaba en las canchas, recogía frutos de la universidad, pasaba tardes después del colegio en el Galpón, el lugar de siempre. Se graduó del Técnico Superior de la profundización técnica en Mecánica Industrial con el tercer mejor ICFES, pero a pesar de tener el perfil para estudiar una ingeniería, después de una salida del colegio a La Laguna del Otún, Adrián quería que su desarrollo académico estuviese relacionado con la vida, con la importancia de ésta y su impacto en el entorno, es por eso que decide estudiar Administración Ambiental.

Bajo el ala de este programa Adrián consiguió aliarse y trabajar con la agencia alemana GTZ, conoció a quien menciona como su mentor Michael Tistl, de la oficina de Cooperación Alemana donde inició como su monitor, luego fue Coordinador del sistema de Monitoreo y evaluación del proyecto, trabajando con ellos de manera continua, incluso después de graduarse en 2004,  hasta el año 2006.

Becado 8 de los 10 semestres, Adrián vivió de mantera intensa la universidad, estando en grupos y movimientos sociales, sembró la semilla que en su vida laboral sería pilar para desarrollar proyectos sociales y ambientales de alto impacto y de conciencia social. “Es mejor ser propositivo que contestatario”, pensaba después de haberse desvinculado de estos proyectos para empezar a hacer cosas por la ciudad, por el cambio a mejor de su entorno.

 

Proponer para cambiar

Los proyectos que se dieron después de la universidad no se pueden contar en los dedos de las manos, estos obedecen a la personalidad emprendedora y líder con la que cuenta Cardona.

Con el pregrado de la UTP, base para todo lo que vendría en su vida, una Especialización en Gobierno y Políticas Públicas, y una Maestría en Planificación y Administración del Desarrollo Regional, ambas de la Universidad de los Andes, Adrián creó todo un panorama amplio de proyectos de largo aliento en los que aportó desde su conocimiento y sensibilidad, como lo fue ser Cofundador de la Asociación de estudiantes y egresados del Programa de Administración Ambiental (AMBIEGRESADOS) en el año 2003. Empezar a perfilarse como asesor y consultor de proyectos ambientales. Trabajar para la ONU como investigador principal en el desarrollo del Segundo Informe de Desarrollo Humano en el Eje Cafetero (PNUD). Coordinar el Plan de Desarrollo para la Universidad Tecnológica de Pereira (2008). Ejecutar el programa Sociedad en Movimiento como secretario técnico (2010) convirtiéndolo en la Sociedad de Macroalianza más grande que ha tenido Risaralda, con 124 Instituciones de todos los sectores sociales. Este último proyecto, invitaba a la movilización de la ciudadanía para construir una sociedad y una economía basada en el conocimiento, donde la educación es el pilar para una verdadera transformación social, configurado en 6 políticas públicas: educación, competitividad, ciencia, tecnología, desarrollo social y primera infancia.

Encargado de escribir los dos últimos planes de desarrollo de la ciudad, tanto el de Enrique Vásquez como el de Juan Pablo Gallo. Pero no se queda solo en la consultoría y la política, Adrián también se ha desempeñado como docente, dando talleres y conversatorios. Fue invitado para ser parte de la Secretaría de Cultura de Pereira donde lideró el proceso de formulación del capítulo de educación del planta de desarrollo actual y también el capítulo de desarrollo económico y competitividad del Departamento, por eso hoy es responsable de crear el primer centro de Ciencia y tecnología del departamento, enfatizado en biodiversidad, proyecto que estará ubicado en Dosquebradas.

Cuando Adrián piensa en la universidad, la ubica como su alma mater, la madre y centro de todo su conocimiento. La UTP, confiesa que sigue siendo su hogar, el segundo que lo vio crecer como profesional y del que siempre se ha sentido parte. Por eso actualmente es candidato al Consejo Superior de la Universidad, una forma de retribuir lo que recibió del campus desde que era niño y de seguir fortaleciendo este lugar, que considera de los más importantes de la ciudad.