Ramón Antonio Toro Pulgarín es un pereirano Licenciado en Matemáticas y Física de la Universidad Tecnológica de Pereira, viene de una familia humilde y con los años supo labrar un camino de éxitos y reconocimientos. Ramón se siente agradecido con la universidad, ésta le brindó la capacidad de proyectarse como ser humano y como empresario, fue su trampolín, dice.


“Graduarse pagando 30 mil pesos de semestre, en mi tiempo, fue una bendición. Por eso yo nunca he creído en las personas que dicen que no estudian porque no tiene con qué, no es cierto, sí se puede estudiar en Colombia en formación pública con las capacidades que el Estado tiene instaladas, por eso yo amo profundamente a la Universidad Tecnológica de Pereira”.


Desde que empezó a trabajar, Ramón siempre estuvo relacionado laboralmente en áreas de transporte. Inició trabajando en el Ministerio de obras públicas y transporte, luego en el sector aéreo, marítimo y en transporte terrestre, de toda esa experiencia resalta la Cooperativa  San Fernando, de la cual sigue siendo gerente, y con la cual ha sido testigo de un proceso de transformación en el transporte pública en la ciudad y el país.

 

Marchando sobre sueños

Pereira, después de Transmilenio en Bogotá, fue la segunda ciudad en implementar este tipo de transporte masivo en el país, iniciando con Megabus el 21 de agosto de 2006. Ese proceso lo lideró Ramón, no solo desde su puesto como gerente en la Coop. San Fernando, sino también desde una perspectiva gremial en representación de todas las empresas de transporte.casi todos los rincones de nuestra ciudad, sirvió como piloto para que se creara Integra S.A (la unión de todas las empresas de transporte tradicionales del área metropolitana).

Continuar, con la gerencia de ambos proyectos, no proviene de casualidades o títulos, la fuerza del liderazgo que Ramón le ha puesto a cada iniciativa lo hace proyectar en los demás ganas de hacerlo bien, honradamente, y por lo mismo, siempre lo postulan y lo creen idóneo para seguir ejerciendo cargos de dirección de proyectos.

Desde sus inicios, Integra ha sabido enfrentar situaciones complejas y resolverlas a la altura. A su ingreso, como operaria para la empresa Megabus, Integra enfrentó una crisis prematura de la que salió bien librada.


Los sistemas de transporte masivo son un concurso de varios actores que se unen para juntar una estructura y cada uno tiene un rol. Entonces cuando se habla de sistema, se habla de simbiosis a su vez, porque lo que uno haga mal o bien afecta a los demás. Así cada cosa que configuraba ese proyecto estaba muy bien pensaba, no solo desde el servicio sino desde la implementación de estrategias innovadoras como las que desarrollamos en un principio.” Afirma Ramón.


 

El fuego que impulsa y mueve a Integra es el respeto. Respeto hacia la ciudad, hacia sus ciudadanos, hacia sus colegas, conductores. El liderazgo y la innovación se hereda, por decirlo en palabras más certeras, con un trato humano; de allí que no sea ajeno que al día de hoy haya sido catalogada como una de las mejores y más innovadoras empresas por la revista Dinero, o que tenga un reconocimiento de innovación en Colciencias.

Integra lleva 14 años de fundada y 12 en operación, y sigue imparable. El liderazgo que se le atribuye a Ramón, él lo responde como un trabajo entre todos; es su creencia en la asociatividad como un método  de crecimiento mutuo, un creer en el otro como fórmula para el progreso colectivo. Hablar con él es entender que Integra S.A no es solo una operadora de servicio público, ésta apunta a fidelizar a los usuarios con campañas de visitas escolares, con formación a sus conductores- quienes apoyan para que sigan creciendo académica y personalmente-, con semilleros de investigación, apostándole a  Cultura megabus: conductores que se forman en habilidades de animación y cultura para acompañar en colegios, enseñar a los niños a usar correctamente los articulados, a ser buenos peatones. Es entender, en últimas, que lo que hace la diferencia es la calidad humana en cada empresa.